domingo, 3 de diciembre de 2017

ROCA REY: TERCER ESCAPULARIO EN DECISION POLEMICA DEL JURADO

Nuestra figura mundial expuesto innecesariamente ante la picota de la opinión mayoritaria de los aficionados...

Tarde entretenida con gran marco de público que mantiene la esperanza de suponer que la Feria aún sigue siendo viable...

Escribe: Martín Campos

En decisión más que polémica el Jurado Taurino del Rímac ha sancionado la entrega del Escapulario de Oro de la Feria del Señor de los Milagros en favor del matador y figura mundial del toreo Andrés Roca Rey constituyéndose de ésta forma en el único espada en obtenerlo por tercera vez y de forma consecutiva.

No obstante, un sector mayoritario dejó expresar su desacuerdo con la dispuesto por el jurado luego de considerar al paisano Joaquín Galdós como legítimo poseedor del trofeo limeño. Tema para análisis que tocaremos en artículo aparte luego de reflexionar detenidamente.

El Escapulario de Plata fue declarado desierto.

Esta vez bien el público, tanto de sol como de sombra, pero mal otra vez el juez con más de un desatino. Qué ganas de echarse a la gente encima.

En tarde muy soleada y con lleno total en los tendidos de la Plaza de Toros de Acho se dio el fin de feria con la quinta corrida del abono donde se presentaron nuestra figura Andrés Roca Rey, José María Manzanares y Rafael Serna que confirmaba en Lima el doctorado. Se corrió un encierro parchado con  dos toros de Ventana del Puerto, el 1ero. y el 5to.; y cuatro de García Jiménez, los echados 2do., 3ero., 4to. y 6to., respectivamente. Corrida chica, anovillada, algunos como el primero y segundo muy pobres de cara y de presencia terciada. Dos sobreros fueron de El Olivar, saliendo uno de ellos para reemplazar al segundo de la tarde que fue cambiado.

José Mari Manzanares, oreja al bis primero y saludo en el tercio.

Andrés Roca Rey, dos orejas y oreja.

Rafael Serna, silencio y oreja

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Andrés Roca Rey, de tabaco y oro, volvió desde el Ecuador con el esportón lleno para el fin de fiesta en Acho, En clara declaración de intenciones y ante el asombro general, se planta de hinojos ante la puerta de los sustos para recibir a portagayola a su primer oponente, un castaño de nombre Virrey, que si bien también resulta chico es el más en tipo y de morfología armónica, que tuvo desplazamiento y llegó a transmitir. Lástima que se apagará pronto diluyendo la tesitura de una faena donde si bien es cierto nuestra figura mundial indiscutible se entregó en cuerpo y alma brindando cuotas de alta emoción con su toreo de valor y también del puro. Tras el recibo capotero con la variedad artística que le imprime como sello distintivo y personal que lo ha encumbrado en la cima del toreo mundial, deja oír para sí las primeras rotundas ovaciones de un público que presagia tarde de triunfo. Los de plata Denis Castillo y Ronald Sánchez se desmonteran tras buenos pares de banderillas. Inicia luego de brindar en los medios con rodillas en tierra una serie por derecha que concatena con sus habituales cambiados de forma inverósimil, todo marca de la casa. Suena la música al acorde del paso doble Roca Rey con arreglos del Cóndor Pasa y el Himno Nacional. Tiene cierta clase el torito y el espada lo sabe consentir por la izquierda. Cuando acusa la exigencia que le imprime el poder de la muleta de ARR, surgen las luquesinas y los pases de su repertorio. Estocada tendida y ligeramente pasadita apenas, marcan el final de la res que cae fulminada y sin puntilla rueda a sus pies. Se llenan los pañuelos en el cielo y el juez concede las dos orejas casi al unísono de manera excesiva aún cuando se haya pedido por el público que como sabemos es el soberano.


El que hizo quinto y segundo de Roca Rey, tuvo alguna complicación, salia muy suelto y no hacía por los engaños con alegría ni codicia por el contrario resultó flojo y reacio de embestida. Va por la montura que cubre la puerta recibiendo un picotón bajo. Alonso sale de la suerte con los palos apurado. Brinda Andrés a su tío Juan Antonio. En los medios los pases por bajo hacen perder la mano del morito luego de lo cual lo llevaría de menos a más tapándole los defectos. Roca Rey es el que embiste y ya aguantando los parones del que se viene abajo, porfía y logra que termine de pasar el toro siempre bajo su mando. Cambia la música del pasodoble que ya sonaba a la empática marinera, parado en un mismo sitio intercala pases por ambos pitones y todo lo hace el matador que por algo está dónde está en el toreo. Pincha en un primer intento par luego al segundo reventar al toro con soberbio espadazo. Oreja de ley que nadie discute.



José Mari Manzanares, de azul marino y oro, siempre será un torero en maestro, cuajó una faena sobrada de oficio ante el bis echado como segundo luego de cambiar el juez sin más remedio por la unánime insistencia del respetable, incluido el matador, al que  salió titular, muy pobre de cara y con menos cuajo de toro. No terminamos de comprender, si se iba a cambiar al toro por qué se le dio pase ? El bis tampoco distó mucho pero se empleó por poseer ese son que lo hace acudir aún cuando sin claridad. Ante ésto Manzanares siempre por encima se antepuso sobre su oponente con dominio y sapiencia de maestro. Estocada recibiendo algo delantera que causa hemorragia siendo efectiva. Una oreja concede el usía ante pedido del respetable.



El cuarto Doctor, se la para enterrando los pitones en la arena, va justito de fuerzas más cuando la muleta del diestro lo quebranta por bajo. Tiene el toro cosas para no confiarse, sin acople con él decide acortar yendo por el acero pero al hacerlo, el juez en desatinada reacción ordena la música que la banda propala en medio de los reclamos del público siendo el propio José Mari quien manda callarla para ejecutar la suerte suprema que llega tras dos pinchazos y una tendidilla. Saludo en el tercio.



Rafael Serna, de vainilla y oro, confirmó en Acho y se mostró con predisposición para dejar buena impresión ante el público limeño. Con el primero mostró sus refinadas formas de aire sevillano y pudo alcanzar alguna cuota alta pero se quedó pronto sin toro, echando más ganas que posibilidades. Marra con la espada y se suceden varios golpes de cruceta. Silencio.

Con el que cerraba plaza siguió en lo mismo tratando de dejarse ver y agradar pero es poco lo que le pudo brindar su oponente que nunca rompió por emplearse y careció de esa chispa que le haga llegar a los engaños con alegría. No obstante, el sevillano dejo buena impresión en su debut limeño tocando pelo ante opiniones divididas.




lunes, 27 de noviembre de 2017

SEBASTIAN CASTELLA SALE A VOLANDAS EN LA CUARTA DE ACHO


Jesús Enrique Colombo tomó la alternativa en Acho con poca colaboración de los toros...

Escribe Martín Campos

Domingo 26 de noviembre, cuarta corrida del abono serial de la Feria del Señor de los Milagros.Tarde con brilló solar acogió a tres cuartos de entrada en la más que bicenteneraia Plaza de Acho donde se lidiaron reses anunciadas como del Puerto de San Lorenzo, desiguales y de juego variado sin destacar, salvo el cuarto. Hicieron el paseíllo los espadas Sebastián Castella, Ginés Marín y Jesús Enrique Colombo que tomaba alternativa.


Sebastián Castella, silencio y dos orejas.

Ginés Marín, silencio y silencio.

Jesús Enrique Colombo, palmas y silencio.


Mal esta vez el Juez de Plaza, haciéndosele costumbre echarse a la gente en contra. No debió dar pase al segundo astado, que si bien tuvo peso y seguramente edad, fue muy pobre de cara, pobrísimo. Era evidente que dejaba ver su visage l´enfant. Fuera del trapío para la que aún y pese a todo, algunos que ya vamos siendo pocos, consideramos plaza de primera a Acho. El trapío no es otra cosa que el conjunto de rasgos externos que nos suponen saber que estamos frente a la presencia de un toro. 

Esta actitud de la autoridad propició ruidosa bronca en sol principalmente desde donde muchos voltearon de espaldas al ruedo en señal de disconformidad. Broncas y protestas siempre hubieron en Acho, tanto justificadas como montadas con mala huasa (grosería) muchas veces. La de esta tarde, sin duda en la línea de lo primero y esa reacción la empresa se la tiene que saber bancar y enmendar al momento de reseñar el ganado adecuado.


Jesús Enrique Colombo, el novillero sensación esta temporada y que puso a todo el mundo a hablar de él tanto por su seguidilla de triunfos en sus 36 novilladas obteniendo 64 orejas y 8 rabos como por el grave percance que sufriera en Valencia que le hizo cambiar planes para el doctorado que finalmente ha tomado aquí en Lima, ante una gran expectativa.


Emotivo brindis al padre
Vistió de blanco y oro para recibir los trastos como matador de toros de parte de Sebastián Castella y con Ginés Marín de notario,  recibe a su primero, Linero, negro con 490 kgs., que es de la alternativa, con tres largas de rodillas cercanos a tablas, por mandiles lo lleva a los medios y lo coloca al caballo con vistoso recorte donde el manso recibe un puyazo del que se siente con lo que basta para cambiarse el tercio. En los medios el quite es por chicuelinas, se pone de rodillas y remata con una larga que encienden pese a que el toro deja notar sus defectos.
Le piden coja los palos, innecesariamente pensamos pues el toricantano sabido es que nunca deja de tomarlos. Muestra facultades sobresalientes con los garapullos, tal como le vimos nosotros en Cora Cora. Al entrar por el segundo trastabilla y cae quedando a merced con presagio de percance del que libra felizmente gracias al oportuno y diligente extraordinario quite del de plata Alonso Mamani que se lo ha quitado de la misma cara.
Tras el permiso al usía, busca a su padre para el emotivo brindis quien cogiendo la montera alza los dos brazos en señal de orgullo y agradecimiento a Lima y al Perú que acoge al apellido Colombo con singular afecto.
Sin embargo, pese a que todo en el flamante matador es voluntad y entrega, mostrando en cada muletazo la impronta de sus finas maneras como de torero cuajado. El oponente que tiene en frente suyo dice poco y quiere aguarle la fiesta pues tardea, es desentendido, mansea saliendo suelto y buscando el abrigo de la querencia. Lo lleva a los medios para torearlo con depurada técnica por derecha, se suceden los pasos por este pitón de uno en uno donde la emoción la pone el diestro más no el toro que se raja en todo instante y recorta su embestida sosa. Colombo en su afán de retenerlo casi se ha dado la vuelta al ruedo toreándolo como bien me apunta el colega Jorge Arancibia. Con lo apagado del toro solo consigue media estocada de la que dobla el manso. Palmas saliendo del burladero.



Con el que cerraba la tarde, Resistemucho, negro chorreado de 550 kgs., que tuvo condición de nobleza y que sin romper pues le falto ese toque necesario para transmitir, le ayudó ha mostrar en su buen oficio inusual por la precocidad del espada. No solo lo supo administrar sino que metiéndole en la flamula consiguió torearlo por ambos pitones a gusto alargando los muletazos que iban todos por bajo forzando mucho al toro que al final no hizo gala de su nombre pues se fue apagando pronto. Para terminar variado en los finales con luquecinas y depslante tirando la muleta. Se toma su tiempo para igualarlo colocando entera que no mata por lo que lo despacha con la cruceta. Palmas.



Sebastián Castella, de azur y azabache, estuvo muy dispuesto en esta su nueva presentación en Acho luego de su ausencia la temporada anterior. Es evidente que gusta de una Lima que también gusta de él. Tuvo mala suerte con su primero pues aparte de su escasa presencia por lo que se armó las de Kiko y Caco en la plaza que protestó mucho al burelajo, éste no tuvo nada que no sea cerrarse por el derecho con peligro. Aliñó el francés luego de castigarlo. Tras varios pinchazos hace por él. Silencio.

Al cuarto de nombre Vicioso, negro de capa con 550 kgs., que tuvo mucha clase, metía a abajo y  acudía con prontitud pero se quedaba corto, el galo le supo hallar el sitio para torearlo a gusto, encajado y asentado en sus zapatillas. El recibo con el percal fue a por verónicas, lo cambia con solo dos pares luego de buen puyazo de Rojas. Tras brindarlo en los medios, inicia faena en ese terreno con dos cambiados muy ceñidos que emocionan y ponen play a la música. Tuvo son y transmisión el toro y eso aprovechó Castella para lograr tandas muy sentidas y jugándose el tipo con él. En cada muletazo hace crujir sus caderas y su expresión de cara al tendido manifiesta su regocijo. Con la faena lograda y meritoria coloca espada ligeramente de costado. Blandean los pañuelos en Acho y se le conceden dos orejas ante insistencia del público que el juez accede contagiado del entusiasmo.




Ginés Marín, de mercurio y azabache, pechó con el lote menos propicio. Como el año anterior que se dejó ver en Lima causando buena impresión, el ganado no le colaboró. El que se echó en tercer lugar, Chicharra, que es negro y con 536 kgs. es poco lo que pudo ofrecer que si bien salió con cierto brio, se apagó muy pronto, mostró sosería y desentendimiento en la muleta. Con el descabello pasó las de Caín pues no bajaba el morro. Silencio.

El quinto, segundo de su lote, Mitinero, de 580 kgs., negro de capa, fue un inválido que perdía las manos en todo momento. Imposible para torearse pues no tiene un pase. Opta por lo sano y abrevia con estocada muy tendida. Silencio. Para otra vez será pues Lima quiere ver al trunfador de madrid en toda su dimensión de torero bueno que es Marín.




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Fotos: Martín Campos

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lunes, 20 de noviembre de 2017

JOSE GARRIDO DEJO SABOR DE TOREO CARO EN ACHO




En la tercera de abono no brilló el sol ni brillaron los toros...

Escribe Martín Campos

Lima, Plaza de Toros de Acho, domingo 19 de noviembre. Tarde nublada para algo más de media entrada en los tendidos la de esta tercera de abono donde se lidió un encierro de la ganadería nacional de Santa Rosa de Lima, propiedad de don Alfredo Galdós. Corrida bien hecha, desigual de presentación, acapachada, gorda y de cara chata. Mostraron las reses sosería, poca raza y faltos de casta con más de una complicación por mansurrones, como el segundo que fue imposible. Se vinieron abajo pronto. Destacaron el cuarto y sexto sin llegar a ser buenos.

Hizo el paseíllo la terna conformada por Paco Ureña, Manuel Escribano y José Garrido, que confirmó alternativa por lo que adelantó turno. Por lo que los presentaremos en el orden que salieron.

José Garrido, saludo en sus dos toros.

Paco Ureña, saludo y silencio.

Manuel Escribano, silencio y saludo.


Se cortó la coleta el buen torero de plata Hernán Mamani Castorcito luego de 38 años de trayectoria. Compartió cuadrilla con su hijo Alonso Mamani a órdenes de Manuel Escribano.

Dio gusto ver en Acho al matador de toros en retiro  Raúl Gracia “El Tato”, apoderado de Manuel Escribano.
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Acho volvió a ser escenario de confirmación de alternativa. Como sabemos fueron los nacionales Guillermo Santillana el año de 1986; Raúl Mendiola en 1990, como también Flavio Carrillo un año después, los que confirmaron en el coso rimense. Esta vez el confirmante fue José Garrido quien cumplió en Lima su cumpleaños número 24.



José Garrido, desmonterado y trajeado de sangre de toro y oro, salió por delante pues el padrino Manuel Escribano le cedió el turno tal como corresponde por la ceremonia de confirmación.
Recibió a Talentoso, un negro listón de 486 kgs., feo de tipo, chato de cara y capacho por lo ligeramente  caídos y abiertos sus pitones. Arremete contra el burladero y se desvaina del pitón derecho quedando con signos de conmoción.  En clara declaración de intenciones, el diestro va a plantar recibo en la puerta de los sustos, con la larga cambiada a porta gayola, ya de pie, son a por verónicas los lances de capa. David de la Barra bien con la vara que apenas queda en un puyazo. En banderillas se toma su tiempo el toro quedándose parado sin acudir. Tras la ceremonia de confirmación, el brindis es al público en los medios. Siempre en actitud, principia de rodillas en los medios pegando tres derechazos alargando la mano rematados con el de pecho siempre genuflexo. El toro no muestra codicia, es soso y es más lo que atropella de lo que embiste por sus falta de raza y casta. Desplante a un toro que no humilla ni colabora. Todo lo hace el espada que está por encima del manso que es de nula transmisión y pega derrotes con la cara arriba. Manoletinas buscando no quedarse sin tendido que son ajustadas y en las que por el derecho se le vence, en una cae el diestro y mantiene al margen a los de la cuadrilla. Al natural la cosa no cambiaría. Coge la espada y se perfila sobre las rayas entrando en la suerte natural para colocar una entera de la que dobla rápido el toro.


Con el negro burraco que salió sexto cerrando la tarde de nombre Preciado, de 505 kgs., mostrando buena lámina y juego superior al de sus hermanos. El saludo es por mandiles juntos los pies y con los brazos semi doblados los lances por esta suerte van muy toreros. Luego del trámite en varas quita por chicuelinas vencidas por el ajustón que le imprimío el toro en cada una.
Lo mejor vendría con la franela pero por el derecho que es el pitón del toro. Deja en cada derechazo que instrumenta sabor de toreo caro, pues son largos y templados, mandando al cornúpeta que sin humillar del todo se entrega y acude pero no llega a romper por su escasa transmisión. Allí surge la capacidad del torero para conducirlo y administrar los tiempos y espacios aprovechando el son y nobleza del animal. Condición que por el izquierdo no equipara por lo que todo se sustenta por el lado derecho. Garrido, seguramente apuntado por alguien, recurre al efectismo de querer congraciarse con la gente cuando su toreo no lo necesita. Cambia el pasodoble que sonaba bien por la bullidora marinera perdiendo el hilo conductor que en ese momento tomaba su labor con el aficionado versado. Particularmente, lo he dicho innumerables veces, al suscrito no le agradan esos cambios. La música que acompaña la faena debe ser siempre el pasodoble, por lo menos en Acho. Con el triunfo en sus manos, y habiendo dejádose escuchar olés profundos, desaprovecha la oportunidad al elegir el terreno que el toro no pedía para su muerte. En los medios, le duda dos veces y pincha en ambas. Al tercero acierta con estocada honda y todo queda en saludo.






Manuel Escribano, vestido de azul rey y oro, recibe a Barbón, negro de capa, con más kilos de la corrida, toro bajo y corpulento, saludándolo con dos largas rodillas en tierra. Reincorporado se adorna por verónicas. El toro nos da la impresión de acusar defecto en una mano. El encuentro con el caballo es protestado. Quita por chicuelinas vistosas en los medios como preámbulo a su lucimiento con los garapullos con los que estuvo fantástico. Pares de mérito que el público supo agradecer. Pases cambiados muy ceñidos en los medios que prestan atención del respetable. Con la derecha le intenta pero el toro tiene fea embestida, le falta codicia y echa la cara arriba al final del muletazo. En uno le mete una mirada avisadora que el diestro de Gerena aguanta valiente. En los naturales lo deslucido lo pone el toro por su sosería y falta de raza pegándole el derrote mostrando sus malas ideas de manso descastado. Abrevia y luego de colocar espada tendida dos golpes con la cruceta lo despachan.


El cuarto, segundo de su lote, es Fusilero, negro de 502 kilos. Toro de mejor condición, que tuvo cosas buenas y supo emplearse en la medida que sus fuerzas le permitieron. Parado frente a la jaula lo recibe a portagayola mostrando su predisposición de entrega y por agradar. Sale del caballo de Angelo Caro con un solo encuentro cuando pudo entrar por el segundo pues metió el toro. Nuevamente se luce el matador banderillero con las tres suertes con los palos. Quita en los medios con el lance de Calesero y el remate es muy vistoso con la serpentina. Brinda  a la familia Galán en pleno. Con la muleta los derechazos van calando de uno a otro, encienden la música y el público se entusiasma. Crece en intensidad la faena con la segunda serie, al rematar con un desplante se descubre Manuel y el bicho casi hace por él. Por la izquierda la cosa pega menos brillo, más cuando echa mano de recursos para el tendido que para el toreo clásico que sabe dominar. Hay desplantes con la cara al tendido y hasta arroja la muleta y se descara con el pupilo. Faena corta de la que pudo extraer más para redondearla pues tela había. Prepara la suerte suprema con bernadinas que gustan por lo bien ejecutadas. Pincha en hueso al primer intento y al segundo clava algo pasadita. Lo animan desde el callejón y su cuadrilla a dar la vuelta al ruedo pero al segundo paso le pitan la intención y el matador desiste visiblemente contrariado.







Paco Ureña, es torero que se pedía ver en Lima como lo expresó el bocinazo de un aficionado de sol que le grita he venido por ti.
Sale trajeado de rosa y oro para recibir al echado en tercer lugar, mareo, negro listón y más chico del encierro. Toro complicado, que no colaboró. Se le cerraba mucho por el derecho, nada de transmisión ni humilla. Mostrando mucha entrega y actitud el diestro se dobla con  él para tantearlo pero acusa esa falta de casta y sosería el burel que no va decir nada en toda su lidia. Por la izquierda le intentó sin conseguir mayor entrega tampoco. Para destacar la buena ejecución de César Caro con la vara, citándolo y parando bien la cabalgadura.  El quite es por gaoneras que remata con revolera. Brinda en los medios más por agradar que por gustarle el toro. El inicio de faena con la franela es por estatuarios. Como ya mencionamos el toro tiene el defecto de vencerse por el derecho. Poca opción con éste como con el quinto otro imposible.



Es de nombre Mimo, el negro de 505 kilos que sale quinto lo saluda a por verónicas con sabor, abriendo el compás y gustándose. La revolera del remate es una pintura. Recibió un el toro buen puyazo de Rafael López. A sus turno el banderillero Saugar pisa mal y se dobla el tobillo por lo que toma su lugar saliéndose del reglamento el de la cuadrilla de Escribano, Juan Sierra, por lo que se le multa. El toro tiene poco o nada que ofrecer acusando intenciones de buscar abrigo pronto. Pese a la voluntad del diestro que logra uno que otro pase que lo justifica. Tres cuartos de estocada tras pinchazo bajan el telón de esta tercera de abono.

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Fotos: Martín Campos
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© Bocaderiego ∕ 2017 

jueves, 16 de noviembre de 2017

EMPRESA DE ACHO OFRECE ATRACTIVO MINI ABONO


Casa Toreros-Consorcio Perú, empresa que maneja los destinos de la Feria del Señor de los Milagros, nos hace llegar la siguiente comunicación para su difusión entre el público aficionado:



"Con precios reducidos para las últimas 3 corridas de abono, ¡no hay manera de perderse Acho 2017!


Tal como lo hiciéramos la feria pasada, volvieron los mini abonos para esta temporada, con un precio menor al de las entradas sueltas y en beneficio de muchísimos aficionados que desean disfrutar de su espectáculo favorito.

Los mini abonos comprenden las entradas para los 3 festejos siguientes de Acho 2017:


19 de noviembre con Escribano, Ureña y Garrido ante toros de Santa Rosa de Lima, 



26 de noviembre con astados españoles de El Puerto de San Lorenzo para la alternativa de Jesús Colombo de manos de Castella y Ginés Marín 



3 de diciembre gran broche de feria con Manzanares, Roca Rey y la confirmación de Rafael Serna frente a toros de García Jiménez.


La venta será en Teleticket de Wong y Metro. ¡Aprovecha esta gran oportunidad de disfrutar la verdadera fiesta del Perú!"





COMUNICACIÓN Y PRENSA
CASA TOREROS CONSORCIO PERÚ

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lunes, 13 de noviembre de 2017

FERNANDO ROCA REY FUE TODO ENTREGA EN LA SEGUNDA DE ABONO


Tarde entretenida donde la entrega del mayor de los Roca Rey se hizo manifiesta...

Escribe Martín Campos

El conocido adagio taurino que señala aquello que el sol es el mejor aficionado no pudo ser más preciso esta tarde de la segunda corrida del abono de la Feria del Señor de los Milagros. Pues estuvo presente y brilló sobre el coso rimense que hoy albergó algo más de media entrada. Buen aficionado porque asistió y no se anduvo de quisquilloso ni con exquisiteces, sabedor que con las escasas cinco tardes que los limeños tenemos de toro en Acho, la cosa no está para hacerse seguidor de Catón. Buen aficionado es el Sol pero no muchos de los que bajo su tendido se agolpan tan solo para dar lata. Allí están los mismos de siempre, aquellos que parecieran disfrutar con arruinar la tarde a los demás. Es hora de ponerlos en evidencia y darles un paralé. Para qué queremos enemigos afuera si los tenemos adentro mismo. Incomprensible.

Se corrieron toros de La Viña y El Olivar, ambos hierros detentados por don Aníbal Vásquez, serios, bien presentados, con el trapío apropiado para nuestra plaza. Dieron variado juego aunque adolecieron ser justitos de fuerza pues se apagaron pronto y más de uno fue débil de manos. Sobresalió dentro del lote el sexto que tuvo calidad y acometividad. En frente de ellos se puso la terna conformada por Fernando Roca Rey, que abrió plaza; el mexicano Joselito Adame y el español Juan del Alamo.


Fernando Roca Rey, palmas saludando en el tercio y oreja

Joselito Adame, silenciada su actuación en sus dos toros.

Juan del Alamo, silencio y oreja.





Fernando Roca Rey, de celeste y oro, reapareció en Acho, poniendo toda la carne al asador pues no se guardó nada y por el contrario expuso todas sus armas además de torear bien a despecho de aquellos que le restaron merecimientos para ser incluido en el serial limeño. Digamos que bajo sus conceptos, les tapó la boca. Que el toreo también es entrega y honestidad y hoy el de casa mostró esas virtudes para agradar y gustarse siendo además variado en su repertorio.

A su primero, de La Viña, herrado con el número 634, el jabonero de nombre Jalapo, con 557 Kgs. en pizarra, bien presentado y bonito de tipo, enmorrillado y con cuajo, lo recibe a porta gayola en clara actitud de no querer pasar inadvertido. Luego de salir de la puerta de la jaula, la cosa va por chicuelinas muy ceñidas casi en los medios. Toma los palos y nos hace recordar sus años zagales. El primero coloca arriba, el segundo es al encuentro y el tercero pasando. Brinda al público que le retribuye con ovación. El inicio es con pases cambiados luego de hacerse esperar el toro en su arrancada. Ya en los medios los derechazos se suceden tocándolo, el toro acude y pasa pero sin claridad ni bajar la cabeza. Adolece el jabonero de una chispa de codicia y no transmite. Por naturales lo exprime el mayor de los Roca Rey con todo lo que puede sacarle que ya a estas alturas va siendo cada vez más poco pues la res se apaga, corta la embestida y protesta. Se revuelve y echa la cara arriba en señal de defenderse. Va por la espada el diestro limeño y coloca espadazo hasta la yema del que apaga sus luces de inmediato el norteño. Palmas que saluda desde el tercio.




Con su segundo, el que salió cuarto, de nombre General, negro mulato, es decir mate que no tiene brillo, de 523 Kgs, con divisa de El Olivar se abre de capa a por verónicas. Como las instrumenta andando las chicuelinas con las que lo pone en el caballo se dicen galleando. El paso por la vara de Rojas solo es de trámite. Siempre ganoso el matador va al quite que esta vez sorprende ejecutándolo por zapopinas que remata rodilla a tierra con la larga cambiada y la cordobina que barre los lomos del burel.
Para los rehiletes ha pedido marinera y sin cambiar terrenos, el segundo sale soberbio colocando por todo lo alto asomándose al balcón, el del cierre es al quiebre saliendo desde tablas. Se ovaciona el tercio. Entre clamores es el brindis nuevamente al público. Cita de lejos con las rodillas a tierra, acude el toro pero recortando. Pierde las manos por ser justo de fuerzas. Lo entiende el matador y le da aire. Toro para tocarlo entre sedas. Hay mucha voluntad y entrega del peruano pero el toro tiene poco motor. Con la izquierda adquiere mayor son al tocarlo por bajo, circular invertido antes de que vuelva a perder las manos el toro que por su sosería empieza a impacientar a los reventadores del 11 o 12 de sol. Bernardinas para preparar la muerte que llega con otra estocada hasta la bola en toda la yema que se premia con oreja pedida mayoritariamente por los tendidos salvo el intransigente 12 que le pita al pasearla frente a ellos. Esta gente no debería ir a la plaza si nunca sale satisfecha.




Joselito Adame que salió trajeado de ceniza y oro, se le vio diferente a lo que dejó en anteriores ocasiones. Aunque no desentonando su toreo resultó anodino por momentos, por otros intermitente donde lo más destacado fue el ceñirse con el primero de su lote Coladito, otro jabonero de El Olivar que apagó pronto esa alegría de salida y al que recibe por verónicas  a compás abierto. Recarga en el caballo de Angelo Caro que enmienda el puyazo que es largo. En el llamado quite la cosa es por chicuelinas y un par de tafalleras. Principia en el tendido nueve, acompasando la embestida y citando en corto. Nueva serie por bajo con muletazos que encadena con cambio de manos. Por naturales no hay acople y vuelve a por el derecho que es el pitón del toro y la serie crece por ese lado. Olés y pedido de música que la banda le regala con nombre de su paisano Silverio Pérez. Tras dos pinchazos coloca al tercer intento.Silencio.




Con el quinto de salida, segundo de su turno, llamado Músico, de la Viña, negro listón con 503 kgs.,que sale con las manos por delante, tarda en fijarlo en el recibo capotero.
Denis se luce con los palos. Empieza doblándose con derechazos de tanteo. Sobre las rayas le hace un extraño al rematar la segunda serie de derechazos de los que sale mirando tablas. En los medios pierde las manos luego de los naturales. Retomando la derecha le echa dos avisos previos al desarme que sufre por colarse el toro. Cruzándose le arranca una serie por derceha. Se evidencia alguna mala manera que adopta el pupilo. Descarado, el toro lleva peligro por ambos pitones. Lidia con muletazos por bajo y de pitón a pitón. Pinchazo y lo termina con el crucetazo. Silencio.


Juan del Alamo, de sangre de toro y oro, no tuvo prácticamente oponente en el ensabanado salido tercero, de nombre Fantasma, al que recibe por verónicas y chicuelinas recortadas. Es bien citado al jamelgo que conduce el maestro Rafael López. Cambiado con solo un puyazo lo intenta por delantales al quite pero son deslucidos pues se le queda a medio camino el toro. Destaca Alonso Mamani, Castorcito, en los palos. Tras brindarlo a una guapa del 6, inicia en tablas para sacarlo luego a las rayas donde recibe un pisotón doliéndose. Pierde las manos como sus hermanos en dos ocasiones. Sin transmisión, es reservón y se cuela el toro. Opta por aliñar y tras pinchar lo envía al reino de Hades con estocada muy caída. Silencio y pitos al toro en el arrastre.




La tarde retoma vuelo con la salida del sexto, Forjador, un jabonero sucio, el que mejor se movió de todo el encierro. Sale con violencia y remata en los burladeros golpeándose el morro. Verónicas de Álamo que se jalean. Brindis al respetable. Son los doblones rodilla a tierra que marcan el inicio con la franela. Hay temple y se nota mando. Son de buena factura los derechazos que despiertan olés rotundos. Suena la música. El toro acude con prontitud y con un poco más de gas hubiera roto en toro para triunfo. Por ratos por sobre su matador quien bien pudo extraerle algo más. Manoletinas son las del final previas a la estocada que coloca entrando bien. Palmas en el arrastre para el cornúpeta que casi no lo vio el público que en señal de escasa afición abandona el tendido antes de que sea arrastrado el último y menos cuando la terna abandona el coso. Tiempos actuales donde todo apremia y apura, hasta salir de los toros.


En suma, tarde entretenida de la que los buenos aficionados han salido gustosos conforme se pudo recoger en las tertulias que se improvisan a la salida en los patios de la plaza.



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Para comentar en negativo la actitud de los miembros de seguridad que arremeten sin ningún criterio contra los aficionados que pugnan por saludar y acercarse a los diestros como si de huelguistas o vándalos se tratasen. Estos energúmenos no consideran la presencia de gente mayor y de niños. Tampoco nadie les hace ver quiénes son gente del toro. El domingo pasado se le impidió por un instante el ingreso al patio de cuadrillas a Gómez Escorial apoderado-banderillero de Joaquín Galdós y el anterior, al maestro Vicente Barrera. Aparte de todo ello, también dificultan la labor de la prensa. Respetamos las funciones de todos y comprendemos que su labor no es muy grata pero un mínimo de criterio no estaría demás. El aficionado paga una entrada y acude a la plaza para disfrutar de su espectáculo favorito no para recibir empujones y vejaciones ni pasar mal rato. El mismo trato reciben los miembros de prensa que hacen una labor de difusión la cual debe ser vista de colaboración y con agradecimiento.


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jueves, 9 de noviembre de 2017

TARDE CAMPERA CON ANDRES ROCA REY INVITA CASA TOREROS


aficionados abonados podrán disfrutar compartiendo una jornada en directo con su ídolo...

Escribe Martín Campos

Casa Toreros-Consorcio Perú, gestora de los destinos de la Feria del Señor de los Milagros,  tiene programada una nueva cita en beneficio del aficionado abonado para el viernes 10 de noviembre desde las 2 y 30 de la tarde la cual ha denominado como Tarde Campera con Andrés Roca Rey, donde cada uno de los asistentes podrá compartir, conversar y disfrutar junto a la actual figura del toreo.

Del mismo modo, el matador limeño impartirá una clase práctica de toreo a los abonados que participen en el evento, mostrando la ejecución de lances y pases para posteriormente ponerlos en práctica en el ruedo.

Adicionalmente a todo ello, los abonados asistentes tendrán la oportunidad de participar del sorteo de un capote autografiado por el Gallo Peruano, detalle único para lucir con orgullo en el rincón taurino propio que cada aficionado sabe tener.

La cita es en el Cortijo La Esperanza del distrito de Pachacamac y los abonados podrán inscribirse para participar en este enlace: http://bit.ly/DiaCamperoAcho2017

Cabe señalar que esta reunión que ofrece la empresa de Acho fue anunciada dentro del paquete de actividades dados a conocer con anterioridad cuando se presentó la feria en conferencia de prensa, dando cumplimiento de esta manera a los compromisos asumidos.




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lunes, 6 de noviembre de 2017

JOAQUÍN GALDÓS ARMÓ LÍO EN ACHO EN LA PRIMERA DE ABONO

Tarde de expectativa enorme que se tradujo en una gran entrada...los dos peruanos con nota alta.

Escribe Martín Campos

Lima, domingo 5 de noviembre del 2017. Tarde con brillo solar y público que abarrotó la plaza de Acho pusieron el matiz propicio para la expectante primera tarde de corrida del ciclo de la Feria del Señor de los Milagros donde se lidiaron toros de Daniel Ruíz, desiguales, terciados, escasos de presencia, salvo quinto y sexto que también tuvo más movilidad. El cuarto inválido muy débil de manos. El primero protestón y de escasa presencia como el segundo y tercero muy terciados que de no ser por el guarismo ni votaban.

Enrique Ponce : Palmas y silencio.

Andrés Roca Rey : Oreja y palmas.

Joaquín Galdós: Oreja y dos orejas.


Como era de esperarse, la más que bicentenaria Plaza de Acho registró una gran entrada. Fue prácticamente de lleno total ante la enorme expectativa creada en torno del cartel que presentaba este inicio de abono, sin duda muy rematado con la presencia del inagotable Enrique Ponce junto a los de casa Andrés Roca Rey y Joaquín Galdós.

Muy vistosa y celebrada la alegoría realizada por el Regimiento de Infantería Juan Fanning de la Marina de Guerra del Perú.


Enrique Ponce, de catafalco y oro con bordado de hojas de laurel, partió plaza ante Travieso, negro listón, de 459 kilos que sale suelto y es remiso en los primeros lances. En la muleta le tapó los defectos al que mantenía esas formas de embestir sin codicia, deslucido, al que le hace hace meter la cara con muletazos de buen trazo por el derecho que fue el que mejor ofreció el torito. La música demora y cuando suena es tras una serie de naturales. El maestro valenciano muy por encima de su oponente le corre la mano lo más que le permite.  Algo va pasado de faena que termina con media estocada la cual basta por su rápido efecto. Palmas.

Con el que salió cuarto, de nombre Niñero, negro de capa, con 462 kgs., protestado de salida por terciado, anovillado y cara joven pese al guarismo en la paleta que lo define como toro, acusa debilidad en las manos, termina rodado un par de veces sino fueron tres. En una el valenciano lo coge por el pitón para ayudarlo a reincorporarse. Escoge bien el 9 para el inicio con la franela pero el bicho desaprueba en el encuentro. Un gritón lanza la sentencia: mucho torero para tan poco toro. Tanto como le protesta los muletazos, se le vence por el derecho. Imposible. Pincha en hueso y al segundo acierta. Palmas. Pechó con lo más bajo del lote.


Andrés Roca Rey, de gris y plata con remates blancos, no las tuvo todas consigo esta tarde en que hacía sitio por tercera vez en Acho al fallar con  la espada sobre todo en su segundo toro al que pinchó dos veces perdiendo el trofeo que pudo haberlo hecho salir por la puerta grande y triunfar al lado de su paisano. Recibe al echado segundo de nombre “Nigeriano” de 450 kgs. muy terciado, fuertemente pitado de salida y con el que se mostró más efectista. En varas el morito apenas recibió un tímido beso por parte de Yaco. Se luce en la brega Denis Castillo y a los palos un irreprochable Alonso Mamani. En los medios, el llamado quite es a por chicuelinas ceñidas. Hace un intento por brindarlo pero desiste. No era para brindis menos al público el esmirriado de Daniel Ruiz. Inicia con la pañosa por cambiados marca de la casa. Tuvo el torito una chispa de embestir pronto y de esa virtud aprovechó Roca Rey para desarrollar su precoz maestría. Lo toreó por ambos pitones con poderío y más por el izquierdo que fue el pitón del burelito. En otras manos ni se vería. Por encima del de Ruiz instrumenta lo que le valió para llegar al sitio donde está y surgen los pases que conectan, arrucinas que invitan contener el aliento. Para el final se aprieta con las bernardinas .Espada ligeramente caída de la que no tarda mucho en doblar el pupilo de Daniel Ruiz.Oreja.


Pudo haber tocado pelo de no marrar con la espada. Puso mando y valor para ponerse casi empujando con sus muslos los pitones de Enemigo, negro listón de 455 kgs. que salió quinto. Tuvo algo de son y esa cualidad la aprovechó Roca Rey para conectar siempre con el tendido. Al caballo el toro coge una vara muy corta de Joseph Rojas. Decide esta vez por el quite el cual receta por saltilleras. Tras el brindis en los medios principia su labor a pies juntos donde los ayudados por alto brotan de su enhiesta humanidad. Faena variada que lo deja ver por encima de su oponente sin guardarse nada de su repertorio. La música para entonces ya suena al compás de la inusual Ay Pena, penita, pena que compusiera Rafael León y Arias Saavedra, a mitad de ella el coleta pide cambiar por la marinera que el tendido acompaña a las palmas cuando se echa a torear por bajo con mucho sabor y poderío. Al ir a por uvas un bocinazo impertinente lo desconcentra y marra el puñetazo al pinchar un par de veces siendo al tercer intento el que pasaporta al toro enterrado la espada. Saludo.


Pedazo de torero…

Es Joaquín Galdós Moreno. Salió trajeado de corinto y oro. Estuvo sencillamente sensacional. Con un toreo por todo lo alto que armó el lío en Acho. Mostró una actitud distinta, enrazado y con asentado valor también pues sino cómo se llama a esa decisión de ir a pararse en frente de la puerta de la jaula para recibir a su segundo a porta gayola. Hoy Galdós demostró que no quiere ser menos ni pasar a la sombra de nadie. Cuajó a sus dos toros con hondura y arte exquisito, en base al toreo suyo que es el que pone de acuerdo a tirios y troyanos. Tiro y Troya hoy han brindado juntos por la grandeza del peruano que ya no será el otro peruano simplemente. Joaquín brilla con luz propia y su camino le depara cosas grandes.



Con el primero de su lote, el que salió tercero, Asistente, negro zaíno, con 451 kgs., que partió la vara de El Toto al primer encuentro con su cabalgadura, a los palos Pelusa pasó apuros y Alonso Mamani siempre atento destaca quitándole al toro cuando ya hacía hilo por el de plata. Lo recibió el matador rodillas a tierra con larga cambiada, luego en el quite la cosa fue por verónicas que remata con la media. Desiste del brindis ante la exigencia del público que protestó lo terciado del bicho.
Principia con una serie por derecha que ya asoma lo que vendrá luego. Hay mando y temple en cada trazo de su muleta clásica. Se toma todo el tiempo del mundo  dándole distancia para buscar la arrancada del torito que nunca metió el morro abajo pero tuvo desplazamiento. Temple de manual del toreo el que ejecuta Joaquín. Luego con la mano de la verdad surgen plenos y con vasta profundidad los naturales. Obra excelsa en cada manotazo al ralentí más sosegado. Sin extenderse pues el torito se le venció un par de veces por el derecho, culmina con estocada ligeramente desprendida, por lo que el Juez concede la que el público dictamina reservándose aquella que otorga él manteniendo firme su decisión pese al abrumador pedido del respetable.

Con el que cerraba tarde, el sexto que es un castaño entipado, de nombre Golondrino con 461 kgs., sencillamente rompe a triunfo y arma el lío en la plaza. Con decisión marcha a recibirlo a porta gayola en la cual pasa el toro como un tren. Luego del brindis se dobla por bajo con la muleta y ahí mismo el remate con el forzado de pecho que la gente premia entusiasta. Consintiéndolo lo sabe cuidar y administrar. Hay ligazón en cada tanta que el público jalea con esos olés característicos en Acho que se dejaban extrañar. Por naturales la cosa adquiere dimensiones de faena grande y sólida. Aflora la hondura en cada uno, despaciosos y enormes de largura que parecen nunca terminar. Cumbre y obra de arte consumada. Espadazo ligeramente pasadito que no es óbice para que el usía conceda lo que negó en un primer instante. Dos orejas a ley y puerta grande de la que sale a volandas visiblemente emocionado. Bien Torerazo !



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Fotos: Martín
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